Las opiniones, eran muy variadas pero todas coincidían en lo mismo... La educación y el respeto tiene que ser 100% compatible con el BDSM.
Sin embargo, siempre hay alguna 'oveja negra' que se sale del molde de lo común.
Me encontré con una cita, que expongo a continuación y de la cuál se estaba debatiendo si era idóneo el trato que se le daba al sumiso.
(Supuestamente, es un mensaje que manda una supuesta Ama a uno de sus sumisos).
"Buen día hija de p**a mía, viste imbécil hija de mierda?? Arruinadaaaaaa tú y todos los que me escriben implorando menos crueldad, brutalidad y violencia!! La p**a que te parió hija de mierda mia!!! Idiota, subnormal, hija lisiada travesti!! todos son una mierda total aunque nada como tú hija de mierda... Para envenenarte, narcotizarte, traicionarte, darte palizas y garchadas... Hija basurera personal mía. Te desprecio y odio!!"¿Realmente es éste el trato que l@s sumis@s y/o esclav@s podemos esperar de alguien que dice ser, Ama?
¿Es un trato correcto tanta humillación hacía l@ sumis@?
¿Es adecuado el lenguaje que utiliza la 'supuesta' Ama hacia el sumiso en éste mensaje?
¿L@s sumis@s tenemos que aguantar éste tipo de tratos?
Vayamos por partes...
Si los involucrados (es decir, Ama y sumiso) consienten y el hipotético caso (digo hipotético porque a mi me trata así mi Amo/a y no respondo de mí) de que ésto sea parte de su juego, y lo que a ambos les gusta y les 'pone' por decirlo así... ¿Qué problema hay? ¿Hacen daño a alguien? La respuesta a éso, es negativa...
Recordemos que, para gustos, colores y que para colores, las flores. Si antes lo han hablado, y éso es lo que le gusta por un lado ofrecer a ésa Dominante y el sumiso está contento con el juego, y es algo que queda en éso, en un juego. No creo que sea un problema.
Claro que, si me lo preguntan a mí directamente... Yo no creo que ésa sea una buena forma de tratar a una de tus propiedades y mucho menos, de instruirle.Aunque sea un juego... Pero no sé, quizás... Mi mente es muy cerrada al tema, o yo me he perdido, o me he quedado anticuada... Pero al menos, hasta dónde yo sé, la humillación vale, está más que patente en el BDSM, (si dijera que no, mentiría). Peeeero, no olvidemos, que ésto forma parte de un juego consensuado entre las personas implicadas.
(Personalmente, a mi la humillación verbal, depende de la situación, me encanta... También depende de qué palabras y frases se utilicen pero, por lo general, me gusta bastante).
Sin embargo, fuera del juego... Rotundamente NO creo que sea ni un lenguaje correcto, ni el trato idóneo que debe darse hacía una de tus propiedades si realmente éstas te importan y eres un/una buen/a Dominante. (Repito, es una opinión propia y personal).
Tampoco sabemos, a qué se debía tanta 'hostilidad', si es un mensaje real o ficticio, o si formaba parte de su juego, por lo tanto la opinión puede variar dependiendo del contexto de la situación.
moragane

Según mi opinión personal, bastante aproximada a la tuya, moragane, y sin extenderme demasiado, solo puedo decir que hay que distinguir bastante bien entre, el respeto y la educación, que como en cualquier ambito de nuestras vidas, no solo en el BDSM debería estar siempre presente, que damos para recibir, y que sigue estando presente dentro del BDSM, como personas que somos, por encima e incluido en nuestros roles, y por decirlo el tratar con un/a imbécil.
ResponderEliminarEs bastante común o normal que muchos hagamos uso de prácticas de humillación verbal, despreciando, humillando, insultando, sea verbal, o mediante acciones, y si lo hacemos, lo hacemos porque está dentro de nuestro consenso, con "complicidad" con esa persona o frente a otras, como una práctica más de todas las que engloba el BDSM, como parte de esa escena, durante nuestra relación BDSM o compañero/a de juegos. Cuando se trata de esta forma las "palabras" o las "formas" no suenan igual ni se sienten igual, que cuando no existe una complicidad, ni un consenso, o por lo menos así es como yo lo veo.
Cuando las palabras se tornan en amenazas, ofensivas, totalmente fuera de un contexto de complicidad o de consenso, cuando las palabras, cuando se pone en peligro la autoestima, la mente, cuando se llega a la anulación de la persona con esa intención, o de causar daños irreparables, no estamos hablando de complicidad ni de respeto, ni educación, sino de maltrato.